La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, dejó un mensaje claro desde San Lázaro: si llega la iniciativa de reforma electoral anunciada por la Presidencia, se procesará conforme a la ley, sin atajos y con plena transparencia.
Mientras el Pleno se preparaba para una sesión solemne por el Día Internacional de la Mujer y otra ordinaria con dictámenes ya consensuados, el foco político estaba puesto en la posible reforma constitucional. No es un tema menor. Cambiar las reglas electorales significa modificar la forma en que se organizan las elecciones, cómo se integran los órganos electorales y cómo se garantiza la representación política de millones de ciudadanos.
López Rabadán explicó que, en caso de que la Cámara de Diputados sea la Cámara de Origen, la iniciativa se dará a conocer públicamente, se publicará en la Gaceta Parlamentaria y se turnará de inmediato a comisiones. Ahí comenzará el análisis técnico y político: revisar artículos, escuchar posturas y definir la ruta de discusión.
Sobre el llamado “fast track”, fue enfática: el proceso legislativo tiene etapas claras y no se deben violar ni la ley ni el reglamento. En términos simples, eso significa que no se puede aprobar una reforma de este tamaño sin cumplir los tiempos y procedimientos establecidos.
También respaldó la idea de abrir espacios de discusión. Dijo que los parlamentos abiertos y foros fortalecen la deliberación democrática, sobre todo cuando se trata de cambios que podrían impactar a más de 134 millones de mexicanos. Escuchar a especialistas, organizaciones y ciudadanos ayudaría a darle mayor legitimidad al proceso.
En cuanto a los borradores que ya circulan en medios, aclaró que formalmente la iniciativa solo existe cuando ingresa al Congreso y puede revisarse su contenido completo. Hasta entonces, cualquier versión es extraoficial.
La legisladora aseguró que su papel será conducir el debate con respeto y pluralidad, garantizando que todas las fuerzas políticas puedan fijar postura sin que desde la presidencia de la Mesa Directiva se imponga una línea. En un Congreso donde la confrontación es frecuente, la conducción institucional será clave para que el debate no se desborde.
Además, abrió la puerta a que ciudadanos envíen propuestas y observaciones para hacerlas llegar a las comisiones dictaminadoras, en un intento por reforzar la idea de apertura en un tema que divide opiniones a nivel nacional.
La reforma electoral, si se concreta, no solo modificará artículos legales; redefinirá las reglas con las que se competirá por el poder en los próximos años. Por eso, más allá de la disputa partidista, el énfasis está puesto en que el proceso sea legal, transparente y con contrapesos claros.