Durante los actos por el 109 aniversario de la Constitución, en el Teatro de la República de Querétaro, Kenia López Rabadán fijó una postura que busca bajar el ruido político alrededor de la reforma electoral. La legisladora señaló que antes de emitir juicios o tomar partido, lo responsable es esperar a que la iniciativa llegue al Congreso y revisar con detalle cómo está planteada y qué efectos reales tendría en la vida democrática del país.
En palabras sencillas, López Rabadán explicó que una reforma electoral no es un asunto lejano ni exclusivo de los partidos, sino algo que toca directamente a la ciudadanía, porque define cómo se elige a las autoridades y cómo se respeta el voto. Por eso, dijo, la discusión debe centrarse en garantizar que las elecciones sigan siendo confiables y que las instituciones cumplan su función de dar certeza a las y los mexicanos.
Desde la Cámara de Diputados, la legisladora subrayó que el diálogo no es una concesión, sino una obligación en un país plural como México. Aseguró que el Congreso debe ser un espacio donde se escuchen todas las voces y donde el debate sea abierto, incluso cuando existan posturas encontradas. Para ella, esa diversidad de ideas es una fortaleza y no una debilidad de la democracia.
La fecha, recordó, no es menor. Conmemorar la Constitución junto a los tres Poderes de la Unión envía un mensaje claro de respeto institucional y de reconocimiento entre autoridades con distintas visiones. En ese contexto, López Rabadán señaló que cualquier cambio en las reglas electorales tendría que buscar el bienestar presente y futuro de la población, y no responder a intereses de corto plazo.
Finalmente, explicó que la Cámara de Diputados se mantiene a la expectativa de recibir formalmente la reforma electoral. Cuando eso suceda, afirmó, el debate será transparente y público, para que la ciudadanía pueda conocer qué propone cada legislador y cómo se toman las decisiones en el Congreso. La apuesta, dijo, es que la discusión se haga de cara a la gente.